domingo, 27 de abril de 2014

Decálogo para un candidato 2.0 de Daniel Ureña y su aporte para un candidato venezolano



Autora: Nehomaris Sucre



Para Ureña (S/F: 30) pese a los cambios que el presente ha traído consigo, “la esencia de la comunicación política y de las campañas electorales sigue siendo la misma: personas que tratan de convencer a personas” y en tal sentido es un grave error desconocer la utilidad de la tecnología a la hora de reducir las brechas de distancia entre el político y los demás ciudadanos así como también nutrir la comunicación entre ambos. En esa dirección el autor (Ibídem: 31) ofrece bajo el formato de decálogo las siguientes sugerencias:

1) Las nuevas tecnologías no muerden: el político no debe resistirse al cambio, sino aprovecharlo para su beneficio, de modo que las nuevas tecnologías debe percibirlas como una herramienta útil para el logro de sus fines. 

2) Internet no es una moda: aunque surja en los políticos y en el seno de los partidos la tentación de considerar el internet como una nueva corriente o moda, la realidad es que este es un medio que ha producido cambios en la forma de concebir la actividad política y con ellos la forma en que funcionan los gobiernos y el modo en que se relacionan con la ciudadanía, de manera tal que lejos de ser una moda, el internet se convierte en un irrevocable escenario para la política.

3) Ahora tienes que escuchar: el votante ya no solo es un recipiente de mensajes, ahora también es fuente de información. En mi opinión de seguro este es el consejo más provechoso para un candidato o una candidata de Venezuela, ya que implica aprovechar al máximo los datos e información proporcionada por los electores a través de las redes sociales y demás espacios de la red a fin de divisar tendencias, gustos y necesidades que puedan ser incluidas dentro de sus discurso y práctica política. 

4) La red no es solo para jóvenes: en la actualidad el acceso al mundo del internet se genera en cada uno de los segmentos de la población.

5) No hables como en el parlamento: el lenguaje utilizado en internet es predominantemente coloquial.

6) Ahorrarás tiempo y dinero: la tecnología permite acrecentar la eficiencia.

7) Podrás segmentar fielmente a tus públicos: gracias al e-mail, por ejemplo, un político podrá hacerle llegar a los electores y electoras un mensaje personalizado y acorde a cada una de sus necesidades y gustos, de forma que se incrementa la efectividad del mensaje. 

8) Gestionarás mejor a tu equipo: con las nuevas tecnologías el político dispone de canales que aceleran la comunicación y disminuyen distancias entre los miembros su equipo.

9) Si tú no hablas, hablaran por ti: internet se ha convertido en un escenario gigante en el que cada quien es participe de una conversación, por lo tanto si un candidato, una candidata o sus electores y electoras guardan silencio es como si no estuviesen presente.

10) Empieza hoy:  “la apuesta del político por la tecnología es siempre una apuesta a futuro y, por tanto, una apuesta ganadora”.

Fuente:
Ureña, D. (S/F) Decálogo para un candidato 2.0. En: Cuadernos de Comunicación Evoca. Madrid: Evoca Comunicaciones e imágenes.

Importancia del nivel local para la democracia electrónica


Autora: Nehomaris Sucre

  
 De acuerdo a la línea argumentativa de la UNESCO-Universidad del Externado (2005) el nivel local es el contexto natural para la ejecución de la democracia electrónica, entendida como una estrategia de implementación de las TIC, destinada a alcanzar una mayor interacción entre la administración pública municipal y los administrados.

En el texto e-democracia la UNESCO-Universidad del Externado afirma que el nivel local es el medio de mayor competitividad para la práctica de la democracia electrónica –o teledemocracia como también se le ha llamado-, ya que -en líneas generales- hay mayor necesidad de acceso por parte de la ciudadanía a los políticos y las instituciones locales y la proximidad entre la administración y los ciudadanos es mayor que en otros niveles de gobierno, así como también es mayor el vínculo de los ciudadanos con los problemas de carácter local.

Fuente:
UNESCO-Universidad del Externado. (2005). E-Democracia

sábado, 26 de abril de 2014

Política 2.0


Expertos españoles conversan sobre Política 2.0. Descubre que opinan al respecto viendo este video.

Democracia 2.0, ciudadanía universal y otros asuntos.

Autora: Nehomaris Sucre


Vivimos en un mundo cada vez más  complejo, dotado de suburbios y ciudades  virtuales y donde además se nos ofrece la posibilidad de viajar a universos paralelos mediante el click de un ratón. Con esto, al parecer, nada a futuro debería sernos ajeno, al menos así lo promete ésta era digital.

Según Alastruey  (2010: 31), en este vasto territorio planetario  basta un puente máximo de seis individuos (intermediarios) para que una persona se comunique aún sin tener un nexo directo con la misma, inclusive sin importar en qué punto geográfico se encuentre cada una.  De esta manera cualquiera de nosotros, si así lo quisiera, podría establecer contacto con Hillary Clinton o Fidel Castro. Esto es lo que se conoce como la teoría de “Los  seis grados de separación”. También se dice que  los seres humanos en sus dinámicas sociales suelen influir al menos en tres personas de su entorno, sean conocidos o no, de modo que vicios, hábitos y hobbies (entre otros) pueden transmitirse de una mpersona a otra.  Esta teoría fue bautizada por sus padres Christakis y Fowler (2010) como “Los tres grados de influencia”. De esta forma, al parecer, todos nos conectamos aún sin quererlo y aparentemente no podemos escapar de la “mano invisible” que con nosotros teje una enorme red humanoide.

Por otra parte, el auge de las redes sociales y el incremento de usuarios que se unen a la ola de las nuevas Tecnologías de la comunicación han generado la aparición de inéditas y crecientes oportunidades para que los ciudadanos y ciudadanas manifiesten su libertad de pensamiento y expresión. Todo esto nos conduce a pensar y repensar en un sinfín de probables horizontes para la humanidad, como la posibilidad de que a futuro nos configuremos como ciudadanos universales con capacidad de decidir en asuntos mundiales a través del voto electrónico. Quizá podamos inclusive resolver los viejos  conflictos del Medio Oriente a través de deliberaciones “on-line” o se nos conceda a la mujer y al hombre “de a píe” la ocasión de ser elegidos –también mediante el voto electrónico-  para ocupar escaños en una suerte de Parlamento Mundial en línea, donde se puedadebatir en condiciones de igualdad. No obstante, para que esto sea posible y las circunstancias sean justas, es menester superar las brechas digitales, respecto a lo cual quisiera ser optimista, pero la realidad dominada por el mercado y los grupos de poder me impide serlo.

De acuerdo a la línea argumentativa de la UNESCO-Universidad del Externado (2005) el nivel local de gobierno es el idóneo para el desarrollo de la tele-democracia, considerando que este se distribuye en espacios territoriales de menor tamaño en comparación al nivel nacional e internacional, por otra parte los problemas e intereses de la población local son más homogéneos a diferencia de los otros niveles. Además los ciudadanos muestran mayor apego respecto a las temáticas tocantes a sus localidades y también generalmente son mayores los trámites burocráticos que ejecutan en este nivel. 

No obstante, considerando que vivimos en un mundo globalizado, debemos detenernos en el punto en el que no todo gira en torno a una calle ahuecada o un terraplén de basura frente a la casa de un vecino, es necesario echar una ojeada a los conflictos internacionales, las guerras y las movidas económicas mundiales que condicionan nuestra estabilidad nacional. De este modo todo apunta a que en el futuro el ciudadano universal será no sólo más consciente gracias a la mayor disponibilidad de información que encuentra a través de la red, sino también será un ciudadano más activo dadas las vastas oportunidades de participación que tendrá.

A los incrédulos, sólo resta decirles que consideren que ahora “el mundo es un pañuelo”, todo está tejido, conectado y amalgamado, entonces ¿Por qué complicarse?, la historia de la humanidad, cargada de evolución biológica, social, cultural, política y tecnológica ha de conducirnos hacia condiciones de progreso inimaginables, por lo cual, hablar de ciudadanía universal, democracia electrónica, polis virtual, ágora digital y la solución de nuestros problemas a un click de distancia no es locura, ni debe serlo jamás para los “monos desnudos” que constituimos la raza humana. 

Fuentes:
Alastruey, R. (2010). El Networking. Barcelona, España: Editorial UOC
Christakis, N y  Fowler, J. (2010). Conectados.  Madrid, España: Editorial Taurus.
UNESCO-Universidad del Externado. (2005). E-Democracia

viernes, 25 de abril de 2014

Inteligencia Colectiva según el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)



Autora: Nehomaris Sucre



Siguiendo la línea argumentativa de Rey (S/F: 6) a grosso modo entendemos como Inteligencia Colectiva (IC en adelante) aquella en la que el todo es más inteligente que las partes. En esa dirección, según el autor existen dos modelos de IC:

“Modelos colectivistas o sociales”:
En este paradigma la inteligencia surge de los vínculos conscientes, del interés por compartir, dar, recibir y socializar. De este modo, el sentido de pertenencia que nos inclina a trabajar en comunidad es lo que estimula la eficacia del modelo,  ya que sirve de empuje vital para el rastreo creativo de soluciones. La “inteligencia colectiva” se mueve aquí como “inteligencia conectiva”, y el diseño de participación pone el acento en robustecer la pieza más social de los enlaces conscientes.

“Modelos de agregación individual”: 
 La inteligencia emana de enlazar y sumar las consecuencias de comportamientos individuales que en ninguna ocasión buscan de manera consciente un sentido de grupo sino que se conducen exclusivamente por ego o interés personal. De este modo, las personas “colaboran” únicamente por el resultad y no por el proceso. El diseño de participación  es, en este modelo, más tecnológico ya que solo busca hallar una forma ingeniosa de agregar las aportaciones individuales.  

Según el autor (Ídem) Tanto el paradigma de colaboración consciente como el inconsciente son validos, y se predice que coexistirán en el tiempo, puesto se prestan para objetivos distintos.

Rey (Íbidem: 4) nos narra su entrevista con Peter Gloor un experto en redes de innovación colaborativa (Collaborative Innovation Networks- COINs) quien estudia cómo promover estas redes explotando los beneficios de la colaboración creativa y las redes sociales.

Para el Sr. Gloor (citado por Rey) el cimiento de la inteligencia colectiva es relacionar personas y/o computadores a fin de posibilitar el intercambio y bajo esa orientación mejorar la “sensibilidad social” de la organización es un eslabón del proceso.  Esto nos conduce a reflexionar sobre los múltiples logros que gracias la IC podríamos como sociedad alcanzar, entre ellos se encuentra la posibilidad de hacernos más sensibles –en lo social- partiendo del mismísimo trabajo colectivo, pero por supuesto esto ameritaría que se ampliarán los programas destinados a promover y estudiar la inteligencia en colaboración y además esto tampoco nos garantiza que se dé un alcance global de los logros, ya que tal como ocurre en la actualidad es mayormente desde los países más desarrollados desde donde se llevan a cabo los proyectos de IC, pese a que muchos de estos proyectos pretenden resolver problemas globales.

No obstante, indudablemente, a la inteligencia en colaboración  le aguarda un futuro prometedor, sobre todo por su habilidad para hacer más democráticos los procesos de toma de decisiones, razón por la cual inclusive en el campo de lo político y con ayuda de la tecnología necesaria podrían crearse importantes plataformas para la búsqueda de soluciones de esa índole.

En fin, con el impulso y el buen uso que pueda dársele a la inteligencia en colaboración esta sociedad puede dar pasos importantes para su liberación, o bien para el uso correcto de este tipo de inteligencia podría ser necesaria primero la emancipación de la humanidad a fin de frenar posibles vicios en los que puedan incurrir quienes desarrollen y lideren las plataformas tecnológica para la IC. Ambos escenarios son factibles.


Fuente: